Miel para el asno y su expresión

miel para el asno

Miel para el asno. Existe todo un mundo de expresiones que se pueden usar ante situaciones que lo requirieron.

La expresión miel para el asno es una de ellas y aquí te explicaremos más detalladamente qué significa y en qué contexto utilizarla.

No se hizo la miel para la boca del asno.

Es un refrán o expresión española que se destaca en la novela el Quijote I, 52 y el Quijote II, 28 (No es la miel para la boca del asno…

No es la miel… etcétera). Esta expresión también puede ser dicha de la siguiente manera:

  • No es la miel para la boca del asno (Covarrubias, “asno”).
  • La miel no se hizo pa’l (para el) hocico de los burros (Colombia) (1001 nº 747).
  • No está hecha la miel para el hocico del asno (Fuente oral).

La expresión miel para el asno además de estas variantes.

Es una expresión que también cuenta con algunos sinónimos y cambios del tiempo verbal como te mostramos a continuación:

Sinónimos

  • A un burro le hacían obispo, y lloraba.
  • Este monte no es para asnos.
  • Tal sabe el asno qué cosa es melcocha.

Cambio verbal

  • No se ha hecho la miel para la boca del asno.

Que significa la expresión miel para el asno

Este proverbio de apreciación. Hace referencia a cuando una persona no valora lo que se le presenta y decide quedarse con lo peor.

Despreciando lo mejor.

Una expresión lo bastante usada.

Cuyo significado también se le compara con el de “Echar margaritas a los cerdos” o “arrojar perlas a los cerdos”.

Contextos en los que se utiliza la expresión

Se ha podido hacer acto de presencia de esta frase en otros escenarios o contextos, como por ejemplo:

  • Miguel de Cervantes Saavedra, La ilustre fregona. Alcalá de Henares: Centro de Estudios Cervantinos.

«Ellas, que se vieron responder tan acerbamente, y tan fuera de aquello que primero se imaginaron, temieron la furia del asturiano; y, defraudadas sus esperanzas y borrados sus designios, se volvieron tristes y malaventuradas a sus lechos; aunque, antes de apartarse de la puerta, dijo la Argüello, poniendo los hocicos por el agujero de la llave: – No es la miel para la boca del asno»

  • José Francisco de Isla, Historia del famoso predicador Fray Gerundio de Campazas alias Zotes. Madrid: Gredos.

«[…] a su parecer, el sermón merecía la hoguera, concluyendo con que, si él fuera prelado, le quitaría a vuestra paternidad la licencia de predicar. No sé cómo Dios me tuvo de su mano y no le llené de dedos aquella cara compungida; pero conténteme con decirle que no era la miel para la boca del asno, que no se habían hecho los gallardos paralelos, paralelos gallardos. Y volvíle las espaldas»

  • José de Espronceda, Sancho Saldaña o El Castellano de Cuellar. Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, Universidad de Alicante.

«- Señor Zacarías, señor Zacarías -dijo el velludo con sorna, dándole una palmada en el hombro-, por esta vez quedó también el cordero libre de los dientes del lobo. No se hizo la miel para la boca del asno, y así no seréis vos quien la coma. Idos, pues, de aquí, antes que os haga yo andar más que de prisa de un puntapié»

Expresión miel para el asno presente en Don Quijote

En caso de que te lo estés preguntando, por supuesto que esta expresión sería una de las usadas en clásicos célebres. ¿Cuál sería? Nada más y nada menos que Don Quijote De La Mancha.

Lo dice el mismísimo Don Quijote en el capítulo 28, justo en la 2da parte de la novela. Y reza de la siguiente forma: “No es la miel, etcétera” por supuesto, lo mantiene de forma incompleta pero es increíble la forma en la que se usa.

Tal cual como se logra citar en la parte superior, se puede encontrar en el último capítulo. Justo en la 1era parte de esta novela excepcional. De hecho en este se narra el arribo del caballero manchego con el escudero fiel.

En el momento de concluir, justo en la 2da salida de la aldea, se tiene que “Adonde entraron en la mitad del día, que acertó a ser domingo y que la gente estaba en toda la plaza”.

Don Quijote ya se encontraba en pésimas condiciones “Flaco y amarillo y tendido sobre un montón de heno y sobre un carro de bueyes”.

En ello Sancho Panza llega y encara a su mujer a quien le llega a preguntar “¿Qué habeis sacado de vuestras escuderías?” Entre otras cosas por las que su marido llega y le dice: “Que siendo Dios he servido de que otra vez salgamos de viaje a buscar nuevas aventuras, vos me veréis presto conde, o gobernador de una ínsula, y no de las de por ahí, sino la mejor que pueda hallarse”.

La respuesta sobre la miel para el asno

A esto su mujer le responde: “-Quiéralo así el cielo, marido mío, que bien lo habemos menester. Mas decidme: ¿Qué es eso de ínsulas, que no lo entiendo?

–       NO ES LA MIEL PARA LA BOCA DEL ASNO –respondió Sancho-: A su tiempo lo verás, mujer”.

Con esto dicho de una manera tan brusca, pero a su vez de una forma mucho más gráfica, lo que se quiere dar a comprender a su esposa es que está siendo una mujer de temple rústico, o con conocimientos escasos, no se encuentra en condición de captar una que otra cosa que requiere de una preparación.

Por lo que no es la miel para la boca del asno. Ahora que conoces esta nueva expresión vas a poder utilizarla en caso de ser necesario y dentro de contexto, aunque la verdad, esperamos que nunca necesites usarla. 

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